domingo, 14 de noviembre de 2010

Fingir hasta explotar.

Es fácil fingir estar bien. Es muy fácil repetirte 'esta es la última vez que lloro por él, no voy a volver a extrañarlo, voy a ser feliz'. Es fácil pensar 'sí bueno, no es para tanto, mi vida no gira en torno a él, hay muchos chicos más'. Es fácil estar con amigas y reírte, divertirte, estar tan mal que por unas horas te olvides de todos tus problemas. Es fácil fingir que los problemas ya no importan, pasar al lado o cerca suyo y hacerte la que no te interesa. Es fácil. Pero todo tiene su límite. Y llega un día que el más mínimo recuerdo te hace recordar todo lo que pasó y todo lo que nunca más va a volver a pasar... ahí es inevitable dejar caer tus lágrimas, llorar como nunca. En ese momento querés acordarte de todos los momentos, las peleas, las reconciliaciones, las conversaciones, todo. Y entonces pensas ''como sea, lo dejé ir, ya está, es tarde.'' Y te volves loca. Y te torturas cada vez más, masoquismo se llama. Lloras en silencio abrazada a tu almohada, y te preguntas mil veces por qué fuiste tan tonta, por qué dejaste escapar las oportunidades, por qué guardaste tantas lágrimas, por qué pintabas tantas sonrisas falsas en tu cara... Te preguntas por qué y para qué. Probablemente para terminar otra vez sola en tu habitación, tirada en la cama, llorando y escuchando canciones auto-destructivas para hacerte sentir peor. Mirando el celular cada dos segundos esperando un mensaje, con lágrimas en los ojos, imaginándote que va a llegar un mensaje de texto que diga 'no paro de pensar en vos' o 'perdón por todo' o algo así.... y el mensaje no llega. Y lloras más y lees sus mensajes, esos en los que te decía 'te quiero' o en los que te pedía perdón, o esos en los que se reían por cualquier tontería. Entonces agarras tu ipod, mp4, celular o lo que sea y escuchas más canciones auto-destructivas, esas canciones que te hacen acordar a él por algún motivo raro. Y esa noche te dormis llorando. Y al día siguiente se lo contas a tus amigas y ellas te repiten 'no vale la pena, no seas tonta, disfrutá tu vida' pero lo miras y todo lo que construis en unas cuantas horas se derrumba al cabo de unos dos minutos. Y estás cerca y el pasa al lado tuyo y te ignora y te sentis peor. Y entonces prometés que no vas a llorar más, y juras que no te importa y repetis 'es un tarado, ya fue'. y para qué? total, en dos o tres días la historia vuelve a empezar, y vos volves a lo mismo. Fingir, fingir, fingir, hasta explotar.

3 comentarios: