Me duele el corazón. Me siento infinitamente triste. Y sé que no es infinito esto que siento, y sé que a la larga todo pasa. Que los sentimientos fluctúan y cambian. Pero de momento, honestamente, se siente eterno. Siento, realmente, que me duele el cuerpo. Y no entiendo por qué lo llaman “corazón roto”. Personalmente, siento que se rompió todo mi cuerpo. Y te extraño. Todo el dia. Todo el tiempo, hasta en sueños. Hasta cuando estoy con amigas. Hasta cuando el alcohol me pega y pierdo un poco la consciencia. Hasta cuando otro me da un beso. Hasta cuando estudio. Hasta cuando me baño. Hasta cuando escucho música que ni siquiera puedo relacionar con nuestra relación. Te extraño todo el día, todos los días. Y quisiera ir corriendo a abrazarte y no soltarte nunca y pedirte que no me sueltes; que no me dejes ir. Porque no me quiero ir.
Pero tengo que irme, no? ¿Qué otra opción tengo? No me dejas otra opción. Porque no queres lo mismo que yo. O quizas si, pero te sentis un boludo por quererlo (por quererme) después de todo y sentis que no es justo y que no te lo mereces. Que no te merezco. Y te entiendo, lamentablemente. Y mis amigas me dicen que tengo que dejar de decirles que te entiendo, porque les duele ver que vos te priorizas a vos, y que yo te priorizo a vos, y que entonces nadie me prioriza a mi. Y que si yo no me priorizo nadie lo va a hacer, y que si yo no pienso en mi misma nadie lo va a hacer. Y que actué mal pero no mate a nadie, y que el orgullo nunca puede ser más importante que los sentimientos. Bueno, mentira. Eso lo digo yo. Pero ellas están de acuerdo, así que es lo mismo. Y bueno, estoy de acuerdo con ellas yo también. Pero… te entiendo. Y les pregunto qué harían ellas en tu situación, o qué piensan que haría yo en tu situación o qué te aconsejarían a vos si fuesen tus amigas y no las mías. Y me dicen que no importa, que no es el caso y no tiene sentido plantearse eso. Pero ahí difiero, porque entenderte y plantearme qué haría yo en tu lugar es lo único y lo mínimo que puedo hacer. Y en tu lugar yo me odiaría. Y me habría bloqueado y habría sacado nuestro portarretratos del cuarto y habría pasado a buscar mi ropa a las dos semanas y no te habría hablado nunca más. Y cualquiera quizás habría hecho esto. Pero vos no. Vos me das una oportunidad. No se por qué, ni como. Pero lo haces. Y mientras lo haces, te sentis un boludo por hacerlo. Y todo el mundo te dice que sos un boludo, y que hay un montón de mujeres más en el mundo que conocer y con quien puedas empezar con una fresh page. Y es verdad.
Entonces te entiendo, y entiendo tu actuar y entiendo tu dolor y tu confusión y tu enojo y tu indignation ante mis planteos, incluso, como ya dije, entiendo perfectamente que te sentis un boludo si cedes ante ellos. Entiendo que no quieras ceder. Aunque yo, si fuera vos, cedería. Pero porque yo no soy una persona orgullosa y jamás lo fui. Y eso me ha costado muchísimas veces “perder mi dignidad”, pero al menos jamás me quedé con las ganas de nada y jamás me quede con ningún sentimiento atragantado. Y siempre, siempre, siempre hice (y hago) lo que sentí (y siento). Pero vos no sos así, y está bien.
Te entiendo. Pero me duele, sabes? Me enoja, pero hace tiempo me di cuenta que el enojo no es más que dolor disfrazado. Y que dura poco. Y cuando se va, solo queda una profunda tristeza. Y acá estoy. Me duele. Aunque te entienda, me duele. Y me pregunto por qué, y me digo a mi misma que no era necesario, que estábamos bien, que estaba todo bien. Y no entiendo, no puedo entenderlo, y entonces vuelvo a enojarme y me duele y me indigno y… y te extraño. Porque te entiendo. Y quiero decirte que sigamos, que yo puedo aguantar un par de golpes al ego. Que puedo entender que me quieras a mi mientras estás en una cita con otra. Pero el solo imaginarte riéndote con otra, o agarrándola de la cintura para darle un beso… yo no soy una persona violenta, pero imaginarte así me da ganas de patear perros, de romper cosas, de golpear paredes y de gritarle a la gente en la cara. Porque me enoja. Me molesta. Me duele.
Entonces tengo que irme, no? Porque no queremos lo mismo. O lo queremos, pero te sentis un boludo al quererlo. Entonces tu orgullo o tus amigos o tu… yo que se. Algo. Algo te dice que no es justo, que sos un boludo si queres, o si le das bola a esto que queres o queremos, y que me la dejas fácil y que no es justo y que no me lo merezco porque te lastimé. Ves? Te dije que te entiendo.
Entonces entendeme vos a mi. Que me duele. Quedarme en esta situación de verdad me duele. No te puedo exigir que cedas, que no le hagas caso a tu orgullo o a tus amigos o a tu viejo. Tiene que surgir de vos. Y si no te surge, qué puedo hacer yo? Y esta bien si no te surge. Quizás me lo merezco. Lo más probable es que me lo merezca. Pero me duele, y no puedo estar todo el tiempo sufriendo por tan solo imaginarte agarrando a otra de la cintura para darle un beso. No puedo.
Entonces me voy. Aunque quiera quedarme un rato más. Aunque recuerde cuando el 31 de diciembre me dijiste que si no me quedo a ver qué pasa nunca voy a saberlo. Y si nunca pasa nada? Y si sufro por meses y nunca sentis que ya pasó el suficiente tiempo como para ceder? O como para no sentirte un boludo si escuchas a tus sentimientos? Y si te das cuenta que así estás mejor? Que realmente preferís toda esa cantidad de vínculos vacíos antes que nuestro vínculo?
Y si sufro al pedo?
Mejor me voy.