Ocurre muy seguido que cuando alguien no nos quiere nos preguntamos "qué hice mal". Casi instintivamente. Le damos vueltas en la cabeza a todo lo que hicimos o no hicimos, a lo que dijimos y a lo que callamos. Y nos afirmamos que fue nuestra culpa. Que si no nos quieren, es porque hay algo mal dentro nuestro. Que hay alguna razón, algún mecanismo dentro nuestro, algo, que nos hace ser insuficientes para los demás, y sobre todo y más doloroso aún, para esa persona.
Es que al ser humano le cuesta mucho aceptar el rechazo. Que alguien no nos quiera. Entonces, cuando toca aceptarlo, cuando caen las caretas y los disfraces y tenemos a la verdad cara a cara, nos culpamos. Fue algo que no hice, fue aquello que hice. Fue eso que le dije, no tendría que haberle dicho nada. Fue por no decirle eso, seguro si se lo decía cambiaba todo. Y sabés qué? Sí, quizás sí, quizás algo habría cambiado. Pero lo más probable es que no, porque no es nuestra culpa.
No es tu culpa que no te quiera, que no te llame, que no te escriba. No es tu culpa que haya desaparecido después de verse. No es tu culpa que esté dando vueltas en tu cabeza todo el día. No es tu culpa que te hayas ilusionado. Vos no fuiste quien malinterpretó las señales. A vos te hicieron creer una cosa. Se te vendieron como algo, vos lo compraste, y después terminó siendo otra cosa totalmente distinta. Y no es tu culpa. No es que "tendrías que haber leído la letra chiquita". Es que no pusieron letra chiquita. O es que quizás era tan chiquita que era imposible de captar con el ojo humano.
Muchas veces damos todo por alguien que no da nada por nosotros, y cuando no nos dan lo que esperamos nos mentimos y nos prometemos "nunca más esperar nada de nadie". Pero es en vano, si está en nuestra esencia, como personas digo, esperar cosas de los demás. Esperar que cumplan su rol. Y si el rol que vos esperas es que te mande un puto mensaje para verse de vez en cuando, y no lo cumple, no es tu culpa! No es porque le tenías que haber dicho que esperabas eso. Tendría que haber salido de su persona, tendría que haber querido, y si no quiere no es tu culpa, nunca. Y tampoco es culpa suya, eh! No tiene por qué hacer algo que simplemente no le nace hacer.
No es nuestra culpa que alguien no nos quiera. No es que "seamos difíciles de querer". En la vida vamos a cruzarnos con muchísimas personas que nos van a querer, quizás exactamente como nosotros esperamos o quizás menos. O quizás más. Quizás coincidamos en el sentimiento, y los querramos de igual forma, y sea todo espectacular. Quizás los querramos de más o de menos, y no sea tan lindo. Nunca sabemos el impacto que podemos tener en la vida del otro. Y quizás nosotros somos ese alguien que, al igual que a nosotros, le hace sentir a otro alguien que es difícil de querer. Quizás mandamos las señales equivocadas, quizás hablamos de más, quizás no supimos interpretar, pero ahora alguien nos quiere, y nosotros no. Ahora queremos a alguien, y ese alguien no nos quiere.
Y no es nuestra culpa. Y no es la suya. No es culpa de nadie, en realidad.
Quizás mientras leías esto pensabas "cierto, no es mi culpa, es su culpa, porque me dijo tal y tal cosa, e hizo esto o lo otro, y entonces yo me ilusioné, claro está. No es culpa mía, es verdad, es toda suya." Pero no es así. No es culpa de nadie. Nunca sabemos qué papel jugamos en la vida del otro. Al igual que nosotros, el otro también tiene sus cosas en la cabeza y no podemos culparlo por "no querernos", porque el querer es algo que sale o no sale. Se da o no se da. La piel se siente o no se siente. A veces sentimos mucho cuando estamos con alguien, cuando lo tenemos cerca. A veces ni siquiera hace falta besar a alguien para sentir. Pero puede pasar que ese alguien, al mismo tiempo, no sienta absolutamente nada. Y que no necesite ni un beso para saber que no va a sentir nunca nada. Auch, no?
Duele el rechazo, y duele que no nos quieran como queremos. Pero lo mejor que podemos hacer en estas situaciones es seguir adelante. Nos va a doler, vamos a odiar la vida, a putear, a llorar. Pero entonces un día, cuando menos lo esperemos, nos vamos a levantar y darnos cuenta "ayer tomé y no le quise mandar ningún mensaje". O nos vamos a ir a dormir y recordar "hoy no lo/la pensé en todo el día". Y vamos a saberlo. Estamos creciendo. El rechazo duele, sí. Pero no queda otra que aceptarlo. No podemos forzar ninguna relación de ningún tipo. Si tiene que darse, se va a dar. Y si no se da, es porque así tenía que ser.
Este post no tiene una conclusión. No hay solución mágica al "no me quiere". Simplemente tenemos que dejar de culparnos. No es que seamos insuficientes. No es que seamos "difíciles de querer". No es que el otro sea un/a hearthbreaker y que su intención haya sido desde el principio lastimarnos e ilusionarnos. Bueno, a veces sí, pero no entremos en detalle.
Como dije al principio, cuando alguien no nos quiere instintivamente nos preguntamos "qué hice mal". Afirmamos que fue nuestra culpa y que si no nos quieren, es porque hay algo mal dentro nuestro. Que venimos fallados y somos insuficientes. Que hicimos de más, o hicimos de menos, o lo que sea. Casi llegamos a sentirnos culpables, a odiarnos, por haber hecho justamente lo que sentíamos. Y en realidad, no hay nada malo en eso. En hacer lo que sentís, digo. Y sabés qué? Tampoco es tan malo que esa persona no te quiera como vos querés que te quiera. Ya va a llegar alguien que sí, que te quiera justamente como vos necesitas. Ni más, ni menos.
Y si vos lo querés de igual forma, ni más, ni menos, entonces va a ser espectacular. Y si lo querés de más o lo querés de menos, ya sabés lo que tenés que pensar. "No es mi culpa".