martes, 30 de octubre de 2018

nuestra canción

"Some wounds;
they neither hurt,
nor do they heal;
you just learn to live with them."

Estoy implementando eso de tomarmelo con calma, un día a la vez. Hoy tengo ganas de hablarte, y sé que mañana también voy a tener. Pero no lo voy a hacer, voy a reprimir mis ganas, porque después de todo, lo que tengo para decirte tampoco es tan importante. Solo quiero saber de vos, pero puedo aguantar un día más. Y otro. Y otro.
Y así, intento pasar una semana. Y diez días. Y quizás un día llegue en el que diga "ya casi no me acuerdo de él". 
Pero entonces un día, una tarde, o una noche, pasa. Piden el helado que tanto te gusta a vos, el colectivo se desvía y pasa por ese lugar que fuimos juntos, mis amigas quieren ir a tomar algo a ese bar en donde nos reencontramos después de tantos años. Y yo escucho esa canción. Nuestra canción. Esa que después de besarte por primera vez escuché y le dí un significado, y le asigné tu nombre. Esa que en realidad es solo una combinación de notas musicales con una letra, pero para mí es mucho más que eso. Es una combinación de amor. Recuerdos. Que habla de dos personas que sintieron un beso como ningún otro beso, y que quisieron ir nadando hasta China, de lo felices que estaban por sentirse así. Esa canción que antes había escuchado, y la había cantado, y me la había aprendido, pero que nunca le había asignado a nadie, porque nunca te había besado a vos. Pero cuando lo hice, y cuando escuché esa canción al día siguiente, ya lo supe. Esa era tu canción. Era nuestra, y ya estaba. Tan simple como eso. Tan simple como un beso.
Escuchar nuestra canción es como tocar una herida que no duele, pero que tampoco sana. Que está ahí. Día tras día, pidiendome que te hable, que te pregunte por tu vida, porque quiere saber de vos, y yo también quiero, y la quiero decir que sí, que lo voy a hacer. Quiero sanar mi herida, acariciarla con un beso tuyo, ponerle un parche encima disfrazado de tu abrazo. Pero no puedo prometerle ni prometerme que vamos a ser recompensadas con lo que realmente queremos, que son nuevos recuerdos, y nuevos besos. Porque sabemos que lo que realmente queremos no es saber de tu vida, que queremos volver a cantar esa canción y que no se sienta como tocar una herida, sino como acariciarla.

Pero como dije, estoy implementando eso de tomarmelo con calma. Un día a la vez. Hoy me duele, quizás mañana un poco menos, y si tengo suerte, en 5 semanas no me va a doler.
Pero por ahora, la herida sigue ahí.
Como nuestra canción.

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