lunes, 21 de marzo de 2022

es la quinta vez en lo que va del mes que me prometo a mi misma que "no voy a demostrarte más nada"; que voy a dejar de decirte que te quiero o que te extraño o que tengo ganas de verte o que en ese momento tengo ganas de estar con vos tirada
            no por haber dejado de sentirlo; si no por darme cuenta que vos ya no lo sentis

sé bien cómo se siente y cómo es ser amada, extrañada, y querida por vos
sé bien cómo actuas cuando tenés interés en alguien (en mi)
y por ende y por desgracia (o tal vez por suerte, porque nada te salva más que darte cuenta a tiempo) sé bien reconocer cuando no es así. y yo siento, genuina y objetivamente, que ya no me queres, ni me extrañas, ni te interesa si nos vemos o no, ni sentis ganas repentinas de estar acostado conmigo abrazadome, o de nada en particular conmigo. ya no sentis nada por mí. es obvio. se nota a kilómetros de distancia.

y me cansé de esperar que se te escape un "te extraño", un "te quiero", un "qué ganas de estar con vos ahora mismo que tengo", o un "tengo ganas de verte". o algo. cualquier cosa. cualquier mínima cosa. y es obvio que no va a pasar, que esperar es en vano, porque no lo sentís. yo sí, y por eso lo digo.

y es que no hay nada más triste en esta vida, creo yo, que no ser correspondido

y no puedo prometer no sentir más lo que siento: no puedo simplemente dejar de extrañarte o de quererte. pero sí puedo prometer dejar de demostrar mis sentimientos

hasta que un día, tal vez, ya no estén


No hay comentarios:

Publicar un comentario