domingo, 27 de mayo de 2012

te extraño

Pasa el tiempo y mis preguntas con respecto a vos cambian. Ya no es "qué hubiera pasado si...?", ahora son preguntas más reales. Yo no puedo volver el tiempo atrás al 11 de abril y hacer borrón y cuenta nueva. Ojalá pudiera, pero al no poder, mi cabeza formula más y más preguntas a cada día que pasa. Preguntas más reales, preguntas más de mierda. Dónde quedaron todos los te quiero? Dónde guardaste todos nuestros abrazos y nuestras sonrisas cómplices? A dónde fueron a parar nuestros besos? Cómo pudiste tirar todas nuestras risas a la basura, todos nuestros chistes internos, nuestras burlas, a la basura? Tan fácil fue olvidarte de todos nuestros códigos secretos, de nuestra manera de entendernos con una simple mirada, de todos nuestros comentarios a películas, de todas las canciones que nos cantamos alguna vez? Mágicamente desaparecieron de tu memoria todas las tardes juntos simplemente hablando de la vida, todas las madrugadas confesando taradeces y hablando de más. Tuviste la opción de arriesgarte a ser feliz por una puta vez en tu vida, y decidiste simplemente hacer como si yo no existiese, como si nosotros, lo nuestro, no existiese. Elegiste el camino fácil, a pesar de todas las veces que charlamos sobre este tema y me aclaraste que no te importaba lo que los demás piensen. Qué nos pasó, man? Qué hicimos mal? Le doy vueltas y vueltas a esa cuestión y sigo sin encontrar la respuesta. Te consideraba un amigo, más que un amigo, un confidente, un mejor amigo, un amor de la vida, de esos amores que no son mierdas sino amores lindos, que te hacen sonreír a cada minuto. Con peleas boludas, con reconciliaciones llenas de abrazos y sonrisitas, con mínimos detalles que día a día nos hacían más cercanos el uno al otro. Hoy en día, habiendo pasado exactamente 50 días desde la última vez que nos abrazamos, que nos vimos solos, que tuvimos el mundo entero para nosotros, sigo acordándome de vos. Hay chistes internos que sólo entenderías vos, palabras, expresiones, gestos que sólo tienen sentido con vos. Pero vos no estás. Te fuiste, desapareciste, me olvidaste. Yo confiaba en vos, en lo nuestro. Ambos sabíamos que era difícil la situación en sí, pero estábamos de acuerdo en que íbamos a salir adelante. Qué pasó con la promesa de "seamos lo que seamos, digan lo que digan, por siempre juntos"? Qué hiciste con todos los secretos que te conté, con todos los secretos que me contaste?  Me hiciste tan feliz. Me hacías tan bien. Me gustabas tanto, tanto, tantísimo. Lo triste de la situación es que haya llegado a un punto en el que ambos sabíamos que teníamos que dar el paso, pero ninguno se animó. Y así, de un día para otro, literalmente, tiraste todo a la basura. Después de tantos momentos juntos tiraste todo a la basura. Cómo pudiste? No te dolió ni siquiera un poco el pensar que no íbamos a ser nada nunca? No te jodió nada de nada el saber que no nos volveríamos a mirar de la misma manera? No pensaste en cómo me iba a afectar a mí tu pérdida? 
A veces me pregunto todo esto. A veces todo esto pasa por mi mente. Otras simplemente me pregunto qué habíamos sido antes, qué fuimos en esos tiempos, qué somos ahora, y si alguna vez vamos a volver a ser algo.
Ya no me pone mal pensar en vos. Simplemente te extraño, te extraño constantemente.
Te extraño mucho, muchísimo. Te extraño todo el día, todos los días, desde hace 50 días.
Te extraño. Solo eso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario