jueves, 11 de octubre de 2012

Sola (otro 11)

Otro 11. Otro 11 más. Otro 11 más pensando en vos. Otro 11 más escuchando las pastillas del abuelo, callejeros, intoxicados, en fin, tus bandas, nuestras bandas. Otro 11 más recordandote a cada minuto, a cada hora. Otro 11 más hablando de lo mucho que te amo, y de lo frustrante que es que nadie entienda ese sentimiento. Otro 11 más deseando volver a ese 11 y que salga todo bien, y que sea todo lindo y color rosa. Otro 11 más en que lo más mínimo duele, y lo más mínimo sana. Pero hoy es distinto. Hoy tiene algo distinto. Estás en todos lados, te veo en todas partes. Cuántas veces en el día habré dicho "uh, flasheé Gabi"? 10, 15? Y ahí estabas. Caminando por Larralde, yendo para Libertador. Y grité. Grité con todas mis fuerzas. Grité tu nombre hasta quedarme sin voz, hasta quedarme muda de dolor, desesperación, y al mismo tiempo alegría por verte. Grité hasta que me dolió cada célular de mi cuerpo por tanto gritar. Y sin embargo no abrí la boca. No salió un sonido de mí, excepto quizás un jadeo. Todos lo vieron. El cambio en mí, el desgarro, el horror, la risa falsa para evitar el llanto, la excitación, el temblequeo de manos, la respiración agitada. Y sin embargo vos no lo notaste. Corrí hacia vos, pero en realidad me quedé quieta donde estaba, parada en el colectivo, respirando intentando calmarme. Te grité, te llamé con todas mis fuerzas, y sin embargo seguí ahí, parada en medio de un desborde de emociones. Y el colectivo se movió. Obvio. Pero yo me quedé ahí. Me quedé en medio de Larralde, mirando cómo te alejabas. Te alejabas vos o me alejaba yo? O se alejaba el colectivo. Sí. Creo que se alejaba el colectivo. Yo me quedé ahí, parada. Al menos una parte de mí. La otra parte te la llevaste vos. Te llevaste OTRA parte mía. Yo me fui, pero en realidad, me quedé ahí. Sola, porque vos también terminaste alejandote. Me quedé sola, desgarrandome, llamandote, gritando. Sola.


No hay comentarios:

Publicar un comentario