Quizás fue tu risa. Quizás es que me gustó mucho cómo reías, me gustó hacerte reír, y me gustó que me hagas reir a mí. Quizás fueron tus besos. Quizás es que me gustó mucho cómo me besaste, porque supiste ser tierno aún cuando fuiste demandante. Quizás fueron tus canciones. Quizás es que me gustó la música que escuchas, y aún más me gustó cómo me cantaste. Quizás fue tu mirada. Quizás es que me gustó que tus ojos sean marrones, y que me miren con ternura. Quizás me gustó cuando me dijiste que tenía lindos ojos, porque nunca realmente sentí eso, pero me lo dijiste, y quizás, te lo creí. Quizás fueron tus historias. Quizás me gustó mucho escucharte contarme sobre tus viajes con tus amigos. Quizás fue tu baile. Quizás me gustó mucho, y fingí que no, pero me gustó mucho que me subas a tus pies para bailar. Quizás fueron tus brazos suavecitos. Quizás me gustó mucho hacerte mimitos y que me abraces mientras dormíamos. Quizás fueron tus rulos. Y nunca me gustaron los rulos, pero quizás fueron tus rulos. Quizás fue tu altura. Quizás me gustó que seas tan alto que hayamos necesitado sentarnos para darnos un beso, y quizás me dio ternura tener que pararme en puntitas por no llegar a vos. Quizás fueron tus besitos en la mejilla, quizás me gustó dartelos yo también. Quizás fue tu ternura, tus rulos, tus gatos, tu risa, tus bailes, tus canciones, tus abrazos, tus besos. Quizás fue todo eso que hiciste.
Quizás fue mi frialdad. Quizás fue mi desconfianza. Quizás fue que dije mucho que me dabas "cringe", porque me daba vergüenza decirte que me gustaba. Quizás fue mi forma de protegerme tanto, de no demostrar mucho por miedo. Quizás fueron mis historias, quizás pensas que tengo demasiado en mi pasado y no querés estar con alguien así. Quizás fue que soy muy directa. Quizás no te gustó dormir conmigo, ni que te tome la mano, ni que te cuente de mí, y quizás no te gustó tanto contarme sobre vos y tus viajes. Quizás fue que no soy lo que vos esperabas, y no te gustó lo que soy.
No sé bien qué fue.
Pero por alguna razon, te tomé la mano y no te la quería soltar. Por alguna razón, te abracé y no quería despedirme. Por alguna razón, me entristeció un poco cuando tuve que tomarme el 71, y me entristeció un poco no poder darte el beso que quería. Por alguna razón dormí con vos, y yo nunca duermo con ninguno, porque es algo muy íntimo y me da miedo intimar. Por alguna razón no me dio miedo con vos, y aunque no puedo evitar ser desconfiada, tampoco pude evitar bajar la guardia con vos. Por alguna razón quiero volver a verte, por alguna razón quiero verte muchas veces más. Por alguna razón no te puedo sacar de mi cabeza, por alguna razón quiero pasarte memes y hablarte de gatos y salir a caminar y a tomar birra y dormir juntos y, bueno, en fin: tengo ganas de volver a verte. Y no sé bien por qué razón, y no sé que fue de todo lo que nombré lo que te hizo distinto, y no sé por qué quise dormir con vos cuando nunca quiero dormir con nadie, y no sé por qué quiero verte de día y a todos los demás los quiero ver solo de noche. Y no sé, te juro que no sé qué fue, y supongo que fue la combinación. Supongo que fueron tus besos, y también tu risa, y tu música, y tus gatos, y tus abrazos, y tu suavidad, y tu ternura, y tus rulos. Supongo que fuiste vos. Solo me queda suponer, pero si me preguntas exactamente qué fue, no sé qué responderte.
Pero por alguna razón, vos no tenés ganas conmigo.
Y en cuanto a mí, bueno, ya te habrás dado cuenta: con vos tengo más ganas que nunca, con vos tengo ganas de todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario