miércoles, 14 de noviembre de 2018

Miércoles

Los miércoles siempre son los más difíciles.
Quizás es porque hace seis años nos juntamos a almorzar un miércoles. Y todos los miércoles pensaba "ya pasaron tres semanas" "ahora pasaron siete semanas" y siempre te recordaba, cada miércoles, cuando pasaba por ort, y cuando pasaba por el Mc Donalds de libertador. Quizás es que hace seis años yo convertí, o convertiste, al miércoles en "ese día en que ví una vez a Gabi".
Quizás es porque lo primero que escribí, o que te dediqué, en 2012, lo hice un miércoles. Ese miércoles 11 de abril. Y después, cada miércoles te dedicaba una canción, un tweet, o una frase. Y entonces cada miércoles te pensaba, y una vez más, el miércoles se convertía en el día de Gabi.
Quizás es porque cuando volvimos a hablar en agosto este año, era miércoles. Quizás es porque un miércoles de septiembre me hablaste y me dijiste que me querías ver. Y quizás es porque ese miércoles a las 5 de la tarde fue cuando sentí que quizás vos también sentías lo mismo que yo, que quizás yo no había estado extrañandote tanto tiempo en vano. Que quizás era recíproco, y que el "todo pasa por algo" había llegado a su "algo". Quizás es porque ese mismo miércoles me dijise que te gustaba mucho mi sonrisa y mis ojos. "Maldita seas vos, Abichuela".
Quizás es porque la última vez que nos vimos fue un miércoles, y me dijiste "aunque sea un ratito, porque tengo muchas ganas", y mi corazón dio saltitos durante todo el día, toda la noche, y todos los días que le siguieron a eso.
Quizás es porque cada miércoles la esperanza de que vuelvas a decirme de vernos aparece, inquieta, aunque yo trate de decirle que no va a pasar. Cada miércoles te espero.
Quizás es porque creo que algún miércoles, sea en noviembre, en diciembre, en febrero, abril, junio, julio, o en cualquier mes, nos vamos a reencontrar. 
Quizás es porque cada miércoles te espero pacientemente, aún sabiendo que no vas a llegar. Te espero igual, porque sé que aunque no sea hoy, ni el miércoles que viene, algún miércoles vas a venir. Y yo te voy a estar esperando como siempre. Como cada miércoles. 
Quizás es que simplemente el miércoles es mi día favorito. Y nunca supe bien por qué, pero creo que ahora lo entiendo. Una vez dije "es que está justo en el medio, y siento que uno se para ahí y puede mirar tanto para atras hacia el lunes y martes como para delante, hacia el jueves y el viernes". O bueno, no sé si con esas palabras. Pero algo así. Pero ahora sé que no se trata de eso. Se trata, en realidad, de que cada uno de mis miércoles lleva tu nombre.
Y espero que alguna vez, algún miércoles tuyo lleve el mío.

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