Ojalá me pienses alguna vez. Ojalá alguna vez algo te haga acordar a mí, algo que te haga sonreír, ojalá te acuerdes de mí y me leas en alguna frase, o me veas en alguna imágen, o me escuches en alguna canción. Ojalá recuerdes el sonido de mi risa, el brillo de mis ojos cuando te miraba, el calor de mi piel cuando la tocabas. Ojalá sigas recordando, a la distancia, el sabor de mis besos, el fuego de mi deseo, la ternura de mis abrazos. Ojalá te acuerdes de cómo sonaban nuestras risas sincronizadas, de cómo se sentían mis uñas en tu espalda, de cómo mis dedos trazaban circulos en tu pecho, y ojalá te acuerdes de mis ojos mirandote mientras vos me sonreías con la cabeza apoyada en esa almohada de ese cuarto de hotel al lado de las vías del tren. Ojalá recuerdes cómo ardimos esa noche, ojalá mi ausencia y nuestra distancia no borren mis recuerdos de tu mente. Ojalá te haya dejado un buen recuerdo, ojalá me pienses alguna vez.
Es que mientras más crezco, mientras más me relaciono con las personas, ya no pido un para siempre, un final feliz, un amor eterno. Me conformo con un lindo recuerdo, con dejar una huella, una marca que no sea cicatriz, un lugar a donde volver y sonreír. Para mi vos sos eterno, pero a mí no me hace falta serlo para vos, me conformo con solo esto: decime que me recordas, que estoy ahí en alguna canción, una imágen, o una frase. Que, si hubo otra después de mí, sus besos no borraron ni reemplazaron el recuerdo de la pasión de los nuestros, y que su piel al lado de la tuya no se sintió tan cálida como la mía. Decime que te acordas de mí, que alguna vez me pensas. Aunque fuimos tan poco, aunque para mí duraste más que lo que yo duré para vos, aunque solo hayamos sido dos lineas perpendiculares y nos cruzamos tan solo una vez, aunque nunca nos volvamos a ver: decime que te acordas. Decime que no me olvidaste, que me pensas, que alguna vez sonreiste al recordarme.
Ojalá me pienses alguna vez. Ojalá no me olvides. Ojalá algún día mi recuerdo te golpee, y me vuelvas a vivir, y ojalá que algún día sea en la vida real, pero si no, ojalá que algún día, al menos en tu mente, volvamos a arder.
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